El latón es una aleación de cobre y zinc que contiene hasta un 45–50% de zinc (latones comunes o binarios). A veces se añaden otros elementos para ajustar propiedades mecánicas, maquinabilidad y resistencia a la intemperie (latones especiales). Se designa como CuZn seguido de un número que indica el porcentaje de zinc; en los latones especiales se listan también los demás elementos de aleación con su porcentaje.
El latón es valorado en numerosos sectores por sus propiedades quimicomecánicas y su facilidad de mecanizado, ofreciendo excelentes acabados. Su conductividad, resistencia a la corrosión y propiedades antibacterianas permiten múltiples aplicaciones.
Superficies muy lisas, resistencia a la presión y a la dezincificación hacen del latón un material ideal para griferías. Sus propiedades antimicrobianas ayudan a mantener altos niveles de higiene, excelente para manillas y pasamanos: estéticos y eficaces para reducir la propagación de gérmenes.
El latón destaca por su resistencia, ductilidad y comportamiento no magnético. En los vehículos, los tubos de latón actúan como elementos estructurales ocultos, juntas y componentes de control, garantizando solidez y fiabilidad duradera.
El brillo del latón es perfecto para el diseño. Los tubos redondos y perfilados combinan maleabilidad y durabilidad: camas, lámparas, barandillas y barras de cortina se benefician de su brillo y resistencia a la corrosión, para una elegancia atemporal.
En música, el latón es célebre por sus cualidades acústicas; en munición, sus propiedades anti‑chispa y lubricantes lo hacen seguro y eficaz.
El latón es totalmente reciclable—una elección ecológica para reducir el impacto ambiental de la producción, acorde con la economía circular.